María Cristina Menares (1914 – 2012) – La poetisa de los niños

María Cristina Menares

María Cristina Menares (1914), escritora chilena nacida en La Serena. El amor y los procesos del mundo interior se expresan en su lírica, de estilo sencillo y musical. Entre sus poemarios se encuentran: Pluma y nidal lejano (1935), La estrella en el agua (1941), Raíz eterna (1942), Lunita nueva (1952), La rosa libre (1958), Cuentos de patria o muerte (1970) Onírico vuelo a Rapa Nui (1981), por el que obtuvo el Primer Premio en el Concurso Literario Nacional sobre Isla de Pascua, organizado por el PEN Club.

De modo más ocasional, cultiva también el cuento, como Aminta y su reino de cristal. En 1977 obtuvo el Primer Premio en el Concurso de Cuentos Infantiles para Adultos de la Secretaría General de Gobierno. En 1981, el Círculo Literario de La Serena le otorgó el premio regional de literatura Carlos Mondaca Cortés.

Ha sido agregada cultural en las embajadas de Chile en Perú, Argentina y Guatemala; dirigente de la Sociedad de Escritores de Chile y del PEN Club de Chile; cofundadora, vicepresidenta y presidenta de la Unión de Escritores Americanos.

El escritor Carlos Órdenes Pincheira, amigo muy cercano de María Cristina dice de ella en su blog (http://carlosordenes.blogspot.com/2010/02/maria-cristina-menares.html) :

Con su acento característico, esto es, en buena poesía, la autora posee la facultad de interpretar al hombre embriagado, azotado por una vida injusta que lo ha marginado de la gracia de tener un camino en el que no falten el pan, la música, la tibieza y el canto…

Y el “líquido escarlata” lo asciende a la gloria, a una magia rara. Y también lo lleva “El fondo del abismo” para luego sentirse como cáscara sin mayor trascendencia…

La obra poética de María Cristina Menares es social y también de corte romántico donde el amor es como una estrella siempre palpitante en sus manos. Y no podemos olvidar la magnífica poesía para niños, quizá la mejor en este género…

Los escritores María Cristina Menares y Theodoro Elssaca, en la entrada de la Sociedad de Escritores de Chile, después de una animada tarde de tertulia literaria.
Los poetas Theodoro Elssaca y María Cristina Menares, en la entrada de la sede de la SECH, después de uno de los homenajes que le rindieron en esa institución donde siempre se destacó por su participación.

Su obra recibió buenas críticas y por ello hemos querido destacar aquí dos de ellas como muestra de lo valioso que fue su aporte a las letras chilenas.

Crítica sobre “Lunita nueva” (poemas para niños), publicada en “El Mercurio” el día 22 de mayo de 1949. Autor: Hernán Díaz Arrieta, más conocido como “ALONE”.

La poesía pura y delicada de María Cristina Menares ha enriquecido nuestra literatura infantil con esta obra hecha de gracia y sencillez, donde todos los temas que apasionan a la infancia desfilan danzando, animados por un impulso interno como el que empuja este “Remolino de papel” en la página veintinueve:

“Remolino de papel,
torbellino de color,
gira, gira con el soplo
que te da mi corazón”.

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Crítica sobre “Raíz Eterna” (Poemas), publicada en el diario “Ilustrado” el día 16 de agosto de 1942. Autor: el destacado escritor y crítico literario Carlos René Correa.

Cumple María Cristina Menares la tercera etapa de su labor poética en este libro, cuyo título es una confirmación de la calidad que ha alcanzado su poesía. Fue primero, en 1935, “Pluma del Nidal Lejano”, y después, en 1941, “La Estrella en el Agua”, la manifestación de su temperamento de poetisa delicada y poseedora de cierta gracia que la caracteriza.

Bien comprendía María Cristina Menares que su poesía, si bien ofrecía soltura, diafanidad y colorido, estaba ausente todavía del vigoroso impulso que da la verdadera raíz; la búsqueda personalísima del sortilegio de las palabras, los pensamientos y las imágenes.

Nuestra joven poetisa cumple, en primer término, con estilo personal, ajeno a toda vulgaridad. Ya sabemos que el vulgo es el gran enemigo de los poetas verdaderos y que querría que ellos fuesen solo versificadores para poder entenderlos… No quiere decir esto que la poesía de María Cristina Menares sea en “Raíz Eterna” una poesía ininteligible, no; hay en estos poemas claridad que no está reñida con la hondura; suavidad que no llega a la molicie. Ella viaja mucho por el subconsciente y deja en esos senderos progresar sus pasos. En “Época Transparente”, dice:

“Encima de estas hojas mal quemadas,
dejo crecer mi sombra hasta que lleguen las estrellas;
hay algo de mí misma
entre las ondas de este humo tan antiguo
y una trémula voz que armoniosamente me circunda.”

De la lectura de estos nuevos poemas de María Cristina Menares se infiere, indiscutiblemente, que ella está dotada de verdadero temperamento poético, que busca sus caminos y que muy a menudo los encuentra; tal vez la traicionan las palabras y ce en repeticiones que debilitan la expresión.

“Raíz Eterna” es un libro que tiene unidad de estilo y de concepto; están bien engarzados los temas, y las imágenes suelen ser de una novedad no despreciable. Mira la naturaleza y, sin caer en descripciones, nos sugiere símbolos terrestres de donosa factura y deja que el verso la posea como un encendido canto, igual al suyo que salta a borbotones, agua de montaña y ola salobre; porque en la poesía nueva de María Cristina Menares está el océano y la cima. Es necesario que la poetisa no se extravíe en tanta inmensidad.