Mijail Bajtin y La Cultura

Libro editado por Manuel Jofré

Contiene once estudios sobre Mijail Bajtin, el gran sabio ruso

LA ESCRITURA DE NERUDA DESDE LA POÉTICA HISTÓRICA DE MIJAIL BAJTIN

Portada del libro La Educación en la Historia de José Enrique Schröder.

No se ha intentado describir el universo escritural nerudiano desde el punto de vista de la poética de Mijail Bajtin, el más importante teórico de la literatura ruso del siglo XX. Neruda fue un escritor práctico, no interesado en la teoría de la literatura. Bajtin, por su parte, se estableció como un teórico de la prosa más que un analista de la poesía. Ambos se situaron en géneros diferentes, y tal vez opuestos.

Sin embargo, ambos, desde dominios lingüísticos diferentes, y por caminos muy distintos, apuntaron a una totalización discursiva. Desde el punto de vista político, su visión es muy contrapuesta. Neruda recibió gran atención del oficialismo ruso, mientras que Bajtin fue sometido a un injusto proceso político que pretendió la anulación de su escritura, sin obtenerlo, sin embargo.

El objetivo de este trabajo inicial no es establecer el paralelo imposible pero realizable entre dos grandes figuras escriturales del siglo XX. Neruda abrazó tardíamente el marxismo ortodojo predominante, mientras que Bajtin jamás se encontró con esta matriz, formulando, en cambio un sistema teórico alternativo mucho más creativo y alternativo al marxismo absolutista staliniano de la Unión Soviética.

Con su poesía, Neruda ciertamente orienta la palabra poética en relación a los oprimidos, y por cierto, sin duda alguna, lo mismo puede decirse de la escritura bajtiniana. Ambos buscaron, efectivamente, el mejoramiento de la humanidad y de su historia de tragedias y violencias, por distintas articulaciones, pero utilizando el mismo instrumento, la palabra humana.

Lo más posible es que Neruda nunca se enteró de la existencia de Mijail Bajtin aunque Bajtin si supo de la poesía de Neruda publicada en la Unión Soviética. Ambos eran intelectuales anti-establishment, en el pleno sentido de la expresión, fundando mundos para el futuro de los otros mediante la palabra y por cierto, sus escrituras aún no han sido asimiladas por la historia humana.

Los objetivos de la escritura de ambos escritores, si acaso formulables, eran muy disímiles. Bajtin escribió formidables análisis de la obra de Rabelais y de Dostoievski, pero no se propuso lo que sin embargo realizó, que es re-escribir varias veces la historia de la literatura de Occidente. Neruda transformó, en cambio, todo lo que estaba al alcance de su palabra, desde la naturaleza a lo social, desde lo personal a lo colectivo, desde lo histórico hasta lo mítico.

Neruda fue un escritor expansivo que pudo publicar desde el comienzo todo lo que escribía, con un amplio margen de libertad expresiva. Bajtin, en cambio, desde sus primeros escritos, se ve obligado a cuidar su escritura, escondiéndola, incluso evitando su diseminación, y por tanto, reconcentrándola, compactándola, para poder preservarla.

Con este horizonte inicial para ambos escritores, es que con riego, con delicadeza, se intenta aquí no mirar a Bajtin desde Neruda, sino que contemplar a Neruda desde Bajtin, en un acto dispar pero posible.

MONOLOGISMO Y DIALOGISMO

La poética nerudiana necesita ser visualizada desde las nuevas perspectivas teóricas de avanzada. Las ideas de Bajtin, una parte de ellas, pueden ser propicias para esta tarea. Desde el punto de vista de la discursividad, una primera interrogante es acerca del carácter mayoritariamente monológico de la escritura nerudiana. Esta voz única posee una modalidad constante, uniforme, homogénea. Lo monológico de la escritura nerudiana se basa en lo unitario de su obra, en el autocentramiento del poeta, en la uniformidad de la tonalidad.263   El tono, según Bajtin, es lo más personal y propio de la comunicación humana.

Aunque el hablante nerudiano intenta dialogar con su amada en su poesía juvenil, ella, como se ha notado, no está presente ni corresponde a dicha afectividad. La amada no responde y por eso, monológicamente, estos Veinte poemas de amor son de desamor, cuya tonalidad solitaria los permea y estructura. Frente a esta tristeza y melancolía emerge, sin embargo, "La canción de la fiesta", con lo dionisíaco, corporal y carnavalesco.

La salida del lenguaje monológico acontece mediante la otredad y el dialogismo. Si a Bajtin le pareció que la poesía de Neruda era parte del realismo grotesco, lo afirmó así porque visualizaba que su obra se escapaba de la línea predominante monológica. La obra de Neruda comienza tempranamente a incluir las preguntas, interrogantes, como macrogénero discursivo en multiplicidad de poemas, incluso antes de la modelación del aporte cronotópico (ciclo de la materia y ciclo del tiempo).

La poesía de Neruda emerge de la tensión entre el monologismo y el dialogismo, que lucha por manifestarse en la escritura del poeta chileno. Eso lo posibilita el carácter crítico de su poesía. La postura crítica en el universo verbal nerudiano consistente en un rechazo al tiempo cósmico destructor de la materia (visión que impera hasta la segunda residencia) y en un rechazo a la degradación en la estructura social jerárquica y burocrática como rasgo definitorio de lo chileno. Neruda ya ha construido una versión alternativa a la verdad oficial.

Canto General puede ser considerado un primer momento de salida del monologismo que caracterizó las etapas previas a 1936. Hasta ese momento, Neruda había desarrollado una filosofía del tiempo cósmico y estaba a punto de generar una filosofía del tiempo histórico. Canto General intenta quebrar el monologismo mediante tres dispositivos posibles de diferencias.


263  Al respecto de lo Fonológico versus lo dialógico, ver Mikhail Bakhtin, Problems of Dostoevskys Poetics. C. Emerson, trans. Minneapolis: University of Minnesota Press, 1984, 333 p.

Primero, porque se está escribiendo una historia alternativa de América Latina, centrada en la búsqueda de libertad y democracia, y enfocada en los actores que siempre habían sido marginales. Segundo, el poeta considera como fundamental la voz del otro (el indígena, el insurgente y el trabajador), y decide, consecuentemente, por la teoría poética de ser el representante de los otros, incorporando sus palabras (las palabras ajenas) en los poemas propios. Esa preocupación se incrementa en las Odas elementales. Tercero, un mecanismo de asunción del otro en Canto General (el más desarrollado) es reproducir en una cita, insertándola, lo dicho por obreros, mineros, campesinos, trabajadoras. Con ello, Neruda se abre a la historia del otro, al marginado, al excluido.

Neruda lucha para encontrar, mediante su escritura, una forma poética legitima de incorporar la otredad y lo social. Esto se hace más fuerte a partir de Estravagario. Para ello, prueba lo jocoso, lo semicómico, lo paradojal, la unión de los contrarios, la autoironía. Ya en las Odas se ríe de los viejos poetas.

No se ha estudiado suficientemente el procedimiento del desdoblamiento (como rememoración en Memorial de Isla Negra, al centrarse "en el otro que fui", "los muchos que soy") como fórmula para dialogizar la escritura poética. Este camino funciona de otro modo en la fábula mitológica de La espada encendida, que contribuye a la idea de que el yo nerudiano (monológico) disimula a un otro,